Naturaleza Humana: capìtulo 3

(Arriba: Sigmun Freud)

CAPÍTULO III: NATURALEZA HUMANA

SIGMUND FREUD: EL OUTSIDER.

El Tao no puede ser explicado, y ante esta imposibilidad no queda más que “intuir” su existencia: “El Tao que puede ser explicado/ no es el Tao eterno”, escribe Lao Tse.

(Arriba: instante en la película "Stalker")

Bueno, estimados "chiquillos"; en este estado de cosas surge una personalidad extraordinaria: mientras todos remaban hacia un lado, este hombre señala un nuevo rumbo… Recordar que la filosofía de entonces hablaba de la psiquis sana y de adultos normales, en donde importaba mucho el estado consciente.

Sigmund Freud nació el 6 de mayo de 1856 en Morovia, República Checa. Era el tercer hijo de diez…

Recibió su título de médico en la universidad de Viena, en 1881. Tuvo seis hijos; la menor, Anna, habría de hacer contribuciones significativas al campo del psicoanálisis.


En 1886, inició su práctica privada con especialidad en enfermedades nerviosas: se dirigió hacia las causas psicológicas de los trastornos nerviosos, lo que culminó en el estudio a tiempo completo sobre los orígenes psicológicos de la neurosis.

Algunas de sus contribuciones más importantes se publicaron cuando tenía entre 60 y 70 años. Ni siquiera el dolor y el cansancio producto del cáncer de mandíbula - ¡se sometió a 33 operaciones! – lograron desalentarlo en su exploración de la psique humana. Tal era su convicción, por algo es considerado uno de los humanos más brillante que haya existido jamás.

Freud era un determinista estricto que creía a pies juntillas que toda conducta humana es provocada. El psicoanálisis busca las fuentes en los conflictos ocultos, investigando la forma en que las primeras experiencias de la persona interactúan con la naturaleza básica humana para crear la personalidad adulta. Le predecedieron cierto interés por las técnicas hipnóticas.

Viajó a Francia para estudiar con Jean Charcot quien utilizaba hipnosis en su trabajo sobre la histeria - que ahora se denomina “trastorno de conversión”; la persona “convierte” un problema psíquico en uno físico-

(Arriba: Josef Breuer)

Freud regresa a Viena muy impresionado. Comenzó a trabajar con Josef Breuer: querían hacer que el paciente hipnotizado recordara experiencias traumáticas (método catártico) Sin embrago, ésta sociedad no habría de continuar. Freud estaba convencido de que los trastornos emocionales tenían como raíz algún problema cuya naturaleza era sexual y, además, no estaba satisfecho con la hipnosis pues no a todos los pacientes se les podía hipnotizar.

Entonces desarrolló la técnica de la “asociación libre” – “diván del analista” – junto con el análisis de los sueños.


En 1897 Freud comenzó a investigar sus propios pensamientos y sentimientos, así como sus experiencias en la niñez.

La teoría psicoanalítica contiene el énfasis sobre los aspectos inconscientes de la personalidad. Generalmente, los humanos desconocemos nuestros instintos, impulsos y conflictos internos más básicos.

Freud no seguía las corrientes principales de la práctica médica de fines de siglo XIX, ni del nuevo campo de la psicología. Según algunos, el propio Freud eligió mostrarse como un solitario al que todos atacaban.

Sigmund F. consideraba el inconsciente como la parte de la personalidad que debía estudiarse (hizo una analogía con la naturaleza oculta de un iceberg); para comprender la conducta humana, debe revelarse el inconsciente.

En la topografía de la mente de Freud hay tres niveles de conciencia. El inconsciente, el preconsciente (accesible) y el consciente.

En 1923, nuestro héroe publicó: “The Ego and the Id”, un modelo estructural que constaba del ello, el yo y el superyó. El ello es la parte más primitiva; el recién nacido viene con ella. El yo, en cambio, comienza a desarrollarse después. Al interactuar con el ambiente se genera el superyó (aspecto moral de los humanos)

El ello no distingue lo “correcto” de lo “incorrecto”, simplemente busca gratificación (principio del placer, del cual hemos hablado en otras entregas) El ello es donde residen los instintos (impulsos) humanos. Ahí están los instintos de vida – Eros – y los de muerte – Tánatos –

“LA ENERGÍA PSÍQUICA DE LOS INSTINTOS ES LO QUE MUEVE A LA ACTIVIDAD HUMANA” (LIBIDO)

“La teoría de la evolución sugiere que los primeros y más primitivas formas de vida emergieron cuando algunas reacciones químicas transformaron la materia inanimada en formas vivientes […] eran bastante inestables pues la vida era delicada”, de esto, se supone, que los instintos de vida contrarrestan los de muerte (energía destructiva)


(Arriba: ¿Qué famosos personajes aparecen en la foto?)

Esta idea de que existe una "energía psíquica", ¿Qué les parece? ¿Será real? ¿Puede medirse? En fin. El concepto de ENERGÍA INTERIOR, es relativamente reciente en el contexto occidental; sin embargo, los chinos ya lo habían incorporado hace miles de años: EL CHI. Somos verdaderas "pilas" o "baterías" humanas... podemos recargarnos... pero no eternamente.

La energía psíquica está limitada en cantidad. El ello contiene la energía; es la fuente original a partir de la cual la personalidad comienza y crece. Entonces, la personalidad es una distribución de energía entre el ello, el yo y el superyó.

Las dos pulsiones más importantes son el impulso sexual y el impulso agresivo. Se debe conceder cierta liberación a la energía destructiva (como al vapor en una olla a presión…) Freud creía que no era saludable retenerla.

“FREUD SUGIRIÓ QUE POSIBLEMENTE LA MUERTE TENGA LUGAR CUANDO LA LÍBIDO (ENERGÍA DE LOS INSTINTOS DE VIDA) SE HA USADO POR COMPLETO, PERMITIENDO QUE LA ENERGÍA DESTRUCTIVA TOME SU CURSO”

Un resultado fundamental de la socialización humana es la incorporación de la culpa. La culpa es una autoridad interna (una función del superyó)

El superyó se encarga de vigilar nuestra conducta. Las civilizaciones se encuentran en problemas cuando la gente no encuentra medios para liberar la energía destructiva y de la libido. “Esto podría no ser evidente, debido a que los humanos instalamos mecanismos de defensa”

Obs.: Las citas entre comillas no son palabras del propio Freud, sino más bien de los autores de los apuntes en los que me baso.

(Arriba: Sigmun Freud)

Las personas tenderán a rechazar en el nivel consciente los deseos que la sociedad califica de incorrectos e inmorales. Es como si hubiera fuerzas oscuras y malignas (dice la sociedad…) operando por debajo del nivel de conciencia. Sufrimos los efectos de este conflicto interno y “APENAS RECONOCEMOS LA NATURALEZA DE LOS ENEMIGOS TRABADOS EN COMBATE



ESTE CAPÍTULO CONTINÚA...

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